Libélula -o- Dragonfly

Publicado en (E-510, Fauna, Macro, Urbana) por rpg el 20-07-2010

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La mayoría de las cámaras compactas casi de cualquier categoría tienen un ajuste para fotografía macro. Su selección se traduce en que el mecanismo de autofoco de la cámara busca el punto a enfocar en una zona cercana al objetivo, sí sí, sólo eso. Y es que la disciplina fotográfica del macro es mucho más compleja de lo que a priori pudiera parecer. Por fotografía macro entendemos fotografías con gran factor de ampliación, o lo que es lo mismo, haciendo que cosas pequeñas ocupen mucha superficie en el soporte (normalmente el sensor de la cámara). Así se habla del factor de ampliación como la relación entre la dimensión en el soporte del elemento fotografiado respecto y la dimensión real del mismo. No existe un único criterio a la hora de decidir qué rango de factores de ampliación corresponden a lo que técnicamente se podría denominar fotografía macro, y menos ahora, donde existen multitud de tamaños de sensor y sensores con cada vez más resolución que permiten recortes importantes de la toma con calidad sobrada para su reproducción en múltiples medios. Olvidándonos de estos tecnicismos, cualquiera puede ‘detectar’ en una fotografía ese ‘sabor macro’ fundamentalmente por dos factores: normalmente son primeros planos de cosas pequeñas y segundo por la profundidad de campo. Las dos cosas están relacionadas entre sí, porque para conseguir grandes factores de ampliación normalmente necesitamos estar cerca del objeto fotografiado y usar distancias focales importantes (aunque esto último no es estrictamente necesario), ambas características afectan a la profundidad de campo de la imagen reduciendo la misma. Existe una técnica de procesado muy popular últimamente que se denomina ’tilt-shift’ y que consiste en reproducir el efecto que se consigue con objetivos del mismo nombre. Entre otros efectos, una posible aplicación de estos objetivos permite obtener visiones aparentemente miniaturizadas de escenas convencionales y todo ello es debido a que tienen un foco muy muy selectivo, mucho más que el que se consigue con lentes convencionales por muy luminosas que sean. Es decir, la profundidad de campo en una imagen funciona en cierto modo en nuestro cerebro como un elemento que nos da idea del tamaño del objeto fotografiado y que observamos en un medio de reproducción bidimensional.

Todo este rollo viene a que la fotografía que he escogido para iniciar esta nueva etapa filosofal es una fotografía macro, claro está. Se trata de una libélula, ese insecto feo como él solo, pero que muestra un diseño natural difícilmente mejorable por la técnica humana actual y que quizás por ello nos atraiga con tanta fuerza. En esta primera imagen se ve de cuerpo entero, y el proceso se ha limitado a ajustar el punto negro (ver nota 1), ajustar levemente la curva de tono y a un recorte. La imagen tiene sabor ‘macro’ pero haciendo números así por encima tendrá un factor de ampliación del orden de 1/5, lejos de lo que suele denominarse macro, pero la distancia del fondo hace que este salga completamente difuminado debido a la profundidad de campo en las condiciones de la toma.  Probablemente si el fondo hubiese estado más cerca, nuestro cerebro ‘interpretaría’ la fotografía de otro modo, por eso digo que en fotografía macro ‘no todo es factor de ampliación’.

libelula dragonfly 1

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La segunda imagen que presento en este artículo sí que puede ser catalogada sin ningún género de dudas como ‘macro’, aunque curiosamente el factor de ampliación conseguido en la toma original no sea mucho mayor que el de la fotografía anterior. Pongamos que sea del orden de 2/5, vale, de acuerdo que es el doble, pero todavía lejos de un valor próximo a la unidad. El caso es que el procesado ha consistido en ajustar el punto negro, ajuste de curvas y recorte, siendo en este caso el recorte mucho más evidente que en el caso anterior. Esto me sirve para ilustrar una de las afirmaciones que he realizado anteriormente y que resumiendo viene a decir que hoy día, no es suficiente recurrir al factor de ampliación para poder clasificar una fotografía como macro o no. En este caso, si a alguien ajeno a la imagen le preguntáramos si con un factor de ampliación de 2/5 tenemos una fotografía macro, probablemente diría que lo más seguro es que no, pero a la vista del resultado final, casi nadie lo dudaría. Los sensores de nuestras cámaras digitales tienen cada vez mayor resolución, lo cual permite realizar recortes (como es el caso) sin que sea evidente, al menos si la reproducción se hace en algunos medios como un monitor o formatos de papel pero relativamente pequeños. En este caso, la artimaña digital del recorte convierte esta imagen en una imagen con un factor de ampliación que ronda la unidad y por eso sería difícil encontrar a alguien que con la sola información que proporciona la imagen dudara de su tipología dentro del macro. Por otro lado en este caso, el fondo es algo más atractivo (al menos a mí me lo parece) que en la fotografía anterior, es más oscuro, lo cual resalta el objeto principal de la fotografía y además tiene unos tonos verdes que son siempre muy agradecidos ;-)

libelula dragonfly macro

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nota 1: Aunque creo que lo seguiré indicando, no considero que el ajuste del punto negro (lo que Adobe denomina ‘negros’) sea una corrección sobre la toma original propiamente dicha. Digo esto porque considero que en general los productos de adobe tienen algo abandonadas algunas marcas como en mi caso Olympus. El caso es que dan soporte para el revelado de los RAWs, pero los valores por defecto que usan para los mismos no están ni por asomo nada optimizados. Sin embargo, en Canon y Nikon, usan los datos EXIFs propios de la marca para revelar con unos u otros parámetros de modo que el resultado se aproxime más al procesado que se realizaría si el revelado a JPG se hiciese en la cámara o con el SW propio de la marca. Pero esto es otra historia, y tal vez en un futuro escriba algo sobre ella ;-)…

15 Comentarios en “Libélula -o- Dragonfly”

  1. Santi says:

    uan pasada, aqui si se aprende.
    saludos

  2. Rafa Jaime says:

    Con el recorte apenas se aprecia pérdida de calidad para visualizarlo en pantalla y desde luego es mucho más impactante la segunda fotografía, aunque creo que un poco más cerrado ese diafragma hubiese enfocado también las patas y los pelillos de la nuca que han quedado fuera de foco.

    • rpg says:

      Ciertamente Rafa, pero no he dicho que era a pulso, los datos de tiempo de obturación y focal ya veis que andan justos justos y para colmo de ven en cuando una racha de aire movía el sujeto con lo que lo tenía complicadillo. Tendría que haber subido a f14 por lo menos para meter todo eso en foco y eso habría supuesto subir a ISO800 así que me tenía que despedir del detalle de los ojos ;-). En fin, eso es lo malo de los macros de bichos, que se mueven ;-P

  3. Paco says:

    Buenassss, es algo que siempre me ha llamado la atención, el mundo en miniatura, pero lo considero tecnicamente demasiado complicado, tengo un amigo que se pasa la mayor parte del tiempo libre en el campo persiguiendo bichitos, pero el caso es que cuando observo sus resultados, su trabajo… me quedo poco menos que boquiabierto, pero lo dicho, es otro mundo… gracias Ramón por la explicación.

    un abrazo

  4. La segunda tiene una definición apabullante, si bien es cierto que cerrando el diafragma habría más enfoque . Es verdad que el fondo es más interesante. Y ahora la crítica, no me convence la gestión del color. Puede ser por la hora, pero tiene dominante a los tonos cálidos y el bichito en realidad tiene más riqueza cromática, con tonos más rojos y aguamarinas. Tal vez “enfriando” la temperatura del color sería suficiente. Por cierto, confiesa ¿usaste la técnica de la gorra para atrás? jaja, un abrazo

    • rpg says:

      Bueno bueno, ¡qué bien!

      A ver, no hay gestión de color, pues el balance de blancos está fijo en la cámara a buen tiempo o luz día y en el proceso no he tocado nada de eso. Bien es cierto que las curvas pueden modificar un poco el matiz, pero ha sido tan leve que no debe ser significativo. Lo que pasa es que era a última hora de la tarde con el sol muy tumbado y sabes que a esas horas la luz es más cálida ¿que se puede corregir? Claro, pero es que la luz que había era esa y a mí me gustaba.

      Sobre lo de los tonos del bicho en cuestión, depende, algunos tienen más color que otros, no soy experto y no se si dependerá del sexo, subespecie o madurez del individuo, pero el caso es que este era así de soso colorimétricamente hablando ;-)

      No llevaba gorra, pero si llego a tenerla me la pongo para atrás seguro, jajaja!

      Saludos y gracias por la crítica.

  5. luis calle says:

    Excelente explicación.
    Por cierto, por aquí a estos bichitos se les denomina “espia-dimonis”… no creo que haga falta traducción.
    Saludos

  6. osselin says:

    No te aburres ni un momento, mente inquieta.


  7. Me he leído la teoría. Complicado para mí. En cualquier caso, los resultados que obtienes son estupendos, sean o no sean macros propiamente dichos.

    Saludos

    CR & LMA
    ________________________________

  8. JOAN says:

    HOLA RAMON

    EL RECORTE CON MUY BUENA DEFINICION

    ALAAAAAAAAAAAA…QUE OS ESTAIS FRIENDO EN SEVILLA

    SALUT
    JOAN

  9. calata says:

    las dos muy bonitas, los colores sobre todo.

    saludos

  10. José Manuel says:

    Estando en el trabajo me enseñaron algunas fotos hechas por la presión de tu dedo y debo decir “el buen ojo que tienes”.

    Me gusta la fotografia, aunque siempre la haga desde la misma pose, mismo zoom y casi misma hora…es lo que tiene el turismo.

    Buenísimas imagenes, desde Burguillos un admirador.

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